El sistema energético debe someterse a los límites de la Naturaleza. La sociedad actual utiliza la energía como si no existiesen límites, PERO EXISTEN. Hay un límite que no podemos franquear y es la capacidad de la atmósfera para absorber CO2.
El cambio climático es uno de los mayores problemas ambientales a nivel global a los que el planeta se está enfrentando. La comunidad internacional ha reaccionado ante el problema asumiendo, como primer paso, compromisos para reducir las emisiones de gases invernadero a través del Protocolo de Kioto. España supera en más del doble el límite de emisiones establecido por Kioto.
Pero incluso si se cumple Kioto, no es suficiente para solucionar el problema. Unas tres cuartas partes de las emisiones antropogénicas de CO2 a la atmósfera durante los últimos 20 años son debidas a la quema de combustibles fósiles. Esto quiere decir que, para reducir las emisiones de CO2 , necesariamente hay que reducir el consumo de combustibles fósiles. ¿Cuánto? Todo lo necesario para no sobrepasar los límites de la Naturaleza. Necesitamos sustituir completamente los combustibles fósiles.
El modelo energético actual basado en la quema de combustibles fósiles y en la energía nuclear con los impactos medioambientales que conlleva la utilización de esta energía (accidentes nucleares, generación de residuos radiactivos, emisión rutinaria al medio ambiente de efluentes radiactivos líquidos y gaseosos...) es insostenible.
La sustitución de estas formas de obtención de energía por otras más sostenibles necesita la paralización de los nuevos proyectos de centrales térmicas por su carácter de fábricas de cambio climático y el apoyo a la generación de electricidad con fuentes renovables, eliminando las barreras que existen para su crecimiento a gran escala; contando con el papel que los ciudadanos pueden jugar para transformar el sistema energético. El sistema energético debe someterse a los límites de la Naturaleza. La sociedad actual utiliza la energía como si no existiesen límites, PERO EXISTEN. Hay un límite que no podemos franquear y es la capacidad de la atmósfera para absorber CO2.
El cambio climático es uno de los mayores problemas ambientales a nivel global a los que el planeta se está enfrentando. La comunidad internacional ha reaccionado ante el problema asumiendo, como primer paso, compromisos para reducir las emisiones de gases invernadero a través del Protocolo de Kioto. España supera en más del doble el límite de emisiones establecido por Kioto.
Pero incluso si se cumple Kioto, no es suficiente para solucionar el problema. Unas tres cuartas partes de las emisiones antropogénicas de CO2 a la atmósfera durante los últimos 20 años son debidas a la quema de combustibles fósiles. Esto quiere decir que, para reducir las emisiones de CO2 , necesariamente hay que reducir el consumo de combustibles fósiles. ¿Cuánto? Todo lo necesario para no sobrepasar los límites de la Naturaleza. Necesitamos sustituir completamente los combustibles fósiles.
El modelo energético actual basado en la quema de combustibles fósiles y en la energía nuclear con los impactos medioambientales que conlleva la utilización de esta energía (accidentes nucleares, generación de residuos radiactivos, emisión rutinaria al medio ambiente de efluentes radiactivos líquidos y gaseosos...) es insostenible.
La sustitución de estas formas de obtención de energía por otras más sostenibles necesita la paralización de los nuevos proyectos de centrales térmicas por su carácter de fábricas de cambio climático y el apoyo a la generación de electricidad con fuentes renovables, eliminando las barreras que existen para su crecimiento a gran escala; contando con el papel que los ciudadanos pueden jugar para transformar el sistema energético.